
Estoy feliz... no sólo por la vida que crece en mi.... sino porque me he dado cuenta de que tengo un marido que vale su peso en oro y unos padres increibles...
Resulta que, por aquellas cosas de la vida, vivo un poco lejos de mis padres y de mi hermana y a veces tenemos dificultades para poder vernos todo lo que quisiéramos... Pues bien, todavía no habia tenido la oportunidad de verlos para poder darles un cálido abrazo tras conocer la noticia del embarazo.... (a mi hermanita si, que pudo venir hace un par de semanas).
Ayer me tuvieron engañada... si, si, engañada.... no podían venir, cosas del trabajo y otras cuestiones que complicaban el tema.. y además iba a ser difícil el poder vernos antes de dos o tres semanas... El gancho era mi marido, complice de tan dulce sorpresa...con la excusa de que venía no se quien, que nos traería la cena (una historia rocambolesca y divertida a la vez), ayer a la tarde me quedé estupefacta cuando los vi al abrir la puerta, sonrientes porque sabían que era toda una sorpresa... mi pequeña, os podeis imaginar, encantada... ahí estaban su aitona y su amama...
Estoy muy orgullosa de la familia que tengo... un marido al que adoro, unos padres a los que les debo tanto... en fin, y mis tesoros... la joyita de tres años que me alegra el día a día y el chiquitin que crece en mi.... Os quiero.

2 comentarios:
¡Eso si que es un finde estupendo! ^_^
Que bonita sorpresa y que gesto del mardidin!!!
Yo también vivo lejos de mis padres y la verdad es que se le echa de menos.
Muchas felicidades por esa familia.
Besos
Publicar un comentario